La Grieta de Benamejí

Gracias a la aportación de nuestro lector Ángel Rafael Velasco Martín y del visor comparador de ortofotos que encontramos en el canal de la REDIAM, vamos a conocer un poco más del pueblo cordobés de Benamejí y de la grieta amenazante que ya ha devorado parte de su núcleo urbano.

“Desde pequeño me ha fascinado la fotografía aérea y de satélite; poder ver el mundo a vista de pájaro me parecía algo prodigioso. Las primeras fotos del Meteosat que sacaba el hombre del tiempo, allá por los primeros años 80, eran precursoras de la revolución tecnológica que se avecinaba en campos como el de la cartografía y la teledetección. Creo que de alguna manera esta atracción adolescente me empujó a estudiar Geografía, a entender mapas y construirlos.

En la facultad descubrí, hace más de 20 años, los pares ortográficos, la fotointerpretación y cómo no, el vuelo americano del 57. Experimentar la visión estereoscópica, ver cómo a partir de un par de fotos planas el paisaje se tornaba tridimensional, era algo inenarrable, sobre todo cuando aun no existía ni el Google-earth ni los gps ni mucho menos la REDIAM (bueno en realidad algo ya se balbuceaba por la Junta: el Sinamba. ¡Qué recuPortapapeles01erdos!).

Todo este rollo inicial me sirve para encuadrar el tema de mi aportación al boletín, que no es otro que la comparación de dos ortofotos de mi pueblo, Benamejí, en el sur de Córdoba. Cuando aun estaba en 4º de carrera realicé un estudio descriptivo de un fenómeno geológico conocido como la Grieta de Benamejí que se produce en este pueblo. Para ello me hice con un estereoscopio prestado, un par de fotos del vuelo americano y una hoja del 50.000, y me planté durante todo un mes de agosto en el borde de este espectacular mirador natural, midiendo coladas, comparándolas con lo poco que se veía en la foto, manejando bibliografía geológica y hablando mucho con la gente. Curiosamente, un año después de hacer aquel pequeño estudio la grieta “andó” de nuevo, engulló algún que otro corralón y afectó a no pocas casas habitadas, y el fenómeno ganó actualidad, salió en los telediarios, se acercaron políticos y técnicos, y por fin, un fenómeno de siglos parecía entrar en fase de solución.

Pero vayamos por partes, la grieta es, como denominan las gentes de Benamejí, un deslizamiento de materiales en vertiente cuya estructura parte de un escarpe en forma de media luna de unos 800 metros de longitud en la parte sur del pueblo. Este escarpe da paso a una pendiente acusada que desciende hasta el río Genil, en un desnivel de casi 200 metros. Por estas tierras el río discurre muy encajado entre materiales calizos y margosos de diferente composición y que conlleva la erosión y socavación del pie de ladera. La propia génesis de este terreno, cuya estratigrafía la componen acumulaciones de margas arcillosas y yesíferas de carácter expansivo, que en presencia de episodios hídricos de extrema humedad o, en su contrario, de fuerte desecación tienden a favorecer el deslizamiento de los estratos superiores, mucho más si nos encontramos en zonas de fuerte pendiente, que en nuestro caso supera el 20%, provoca este fenómeno.

Estos desplazamientos son los responsables de los daños sufridos en la zona habitada más cercana al inicio de la ladera con afectación de cimientos, muros y, en definitiva, con la perdida de parte de la estructura urbana del pueblo. Los deslizamientos han llegado a desplazar más de un millón de metros cúbicos de material en tiempos recientes, el último a finales dPortapapeles02e los 80; baste decir, a modo de anécdota, que este movimiento hizo desaparecer, de la noche a la mañana, una enorme extensión de terreno, compuesta de rellenos antrópicos, donde pocos años antes se instalaban durante la feria del pueblo los “coches de tope”, y que tras los movimientos de estos años fueron sustituidos por espacio abierto, por aire, haciendo difícil entender que allí montaban sus cacharritos los feriantes.

La calidad de la foto del 57 no nos permite comprobar con claridad estas afirmaciones, pero sí imaginar que esa banda blanquecina que parte del escarpe y desciende hacia el Genil es donde se producía la mayor inestabilidad.

Igualmente, las escalas de grises de la foto nos advierten de la presencia de diferentes materiales, entre los que podríamos destacar aquellos más duros en los flancos del corrimiento, que de alguna manera son los responsables de encauzar el deslizamiento en su descenso hacia el valle, y cómo no, el río Genil en su base, serpenteante y encajado en un proceso erosivo continuo y agente desencadenante último de todo este proceso orográfico.

En la foto de 2004 podemos apreciar, ahora sí con nitidez, el resultado de los trabajos iniciados a finales de los 80 y que a lo largo de los siguientes años permitieron estabilizar completamente esta ladera. Para paliar los efectos destructivos de estos movimientos se utilizaron diferentes técnicas de contención y estabilización de laderas en unas obras de gran envergadura que finalizaron a principios de los noventa. Se suavizó la parte superior del talud correspondiente a rellenos antrópicos; se drenó en profundidad esta zona con una red de pozos interconectados entre sí; se construyeron pantallas de hormigón a diferentes cotas; y se crearon zanjas de drenaje en la parte baja del deslizamiento acompañadas de repoblación arbórea, que ayuda tanto a la contención como al desecado de la zona. Estas obras han permitido la construcción de un impresionante mirador sobre el cauce del Genil con unas vistas espectaculares de las formaciones béticas, convirtiéndose en un verdadero recurso turístico para el pueblo.

En cualquier caso, las obras han dado paso a un largo periodo de tranquilidad para las gentes de Benamejí, aunque en realidad la Portapapeles03grieta sigue viva. En 2010 se volvieron a producir nuevos deslizamientos, que no han quedado reflejados en la fotografía aérea que he podido encontrar en el visor comparador, sin duda porque serán de algunos meses anteriores al desplazamiento de la grieta. Por el contrario, en esta foto si que podemos apreciar el crecimiento y desarrollo de la arboleda que en 2004 se veía pequeña y que sin duda a contribuido a que ese nuevo deslizamiento de 2010 haya sido menor y no se produjera con anterioridad”.  

Recuerda que seguimos esperando tus aportaciones a la dirección de correo electrónico difusion.rediam.cmaot@juntadeandalucia.es. Queremos conocer la evolución del territorio andaluz a través de esos detalles que tú conoces y que nos puedes mostrar.

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Acerca de ComunidadRediam

La Red de Información Ambiental de Andalucía (REDIAM), creada por Ley 7/2007, de 9 de julio, de Gestión Integrada de la Calidad Ambiental (GICA), tiene como objeto la integración de toda la información sobre el medio ambiente andaluz generada por todo tipo de centros productores de información ambiental en la Comunidad Autónoma.
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