Los arrozales, un ejemplo de vegetación a contracorriente

Nace el Guadalquivir en la Sierra de Cazorla y formando una depresión a su alrededor que marca de manera significativa el territorio andaluz, pasa por la capital Cordobesa, la Isbilia árabe y los pueblos de Coria y Puebla del Río para emprender, de manera solitaria, una última etapa alejada en kilómetros de cualquier núcleo urbano hasta llegar a la tierra del langostino y la manzanilla, y mezclarse para siempre con las saladas aguas atlánticas. Es en esta última etapa donde encontramos los mayores arrozales de Andalucía, poseedores de un ciclo vegetativo curioso de observar desde un satélite espacial.

El índice NDVI (Normalized Difference Vegetation Index), calculado a partir de los datos generados por sensores remotos instalados en satélites espaciales, sirve básicamente para medir el crecimiento de las plantas, determinar cubiertas vegetales y controlar la producción de biomasa. En este mismo boletín, presentamos un nuevo servicio de visualización de mapas (wms), elaborado por la REDIAM, precisamente con la evolución de este índice a lo largo del año 2013, con unas tonalidades que van desde:

  • Tonos marrones para suelo desnudo o vegetación muerta
  • Tonos naranjas para vegetación dispersa o poco vigorosa
  • Tonos verdes claros para vegetación abundante y vigorosa
  • Tonos verdes oscuros para vegetación muy densa y vigorosa

Sirva como ejemplo una imagen tomada en marzo de 2013 donde hemos colocado unos círculos en determinadas zonas de las que hablaremos más adelante:

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Todos tenemos presente el clima mediterráneo que predomina en Andalucía, que nos hace pensar en comenzar el año con un buen nivel de vegetación que crece hasta alcanzar sus máximos niveles en primavera y de ahí caminar hasta un periodo estival ausente de lluvias y con altas temperaturas que hace que la vegetación se seque, alcanzando así los niveles más bajos de vegetación, para ir recuperando en el otoño con las primeras lluvias y así subir hasta completar el año. Traducido al índice NDVI, empezaríamos el año con predominio del verde claro para avanzar hasta el verde oscuro en primavera, para bajar hasta el naranja y marrón en verano y recuperar los tonos verdosos a partir del otoño.

Y he aquí donde volvemos al arroz, concretamente a los arrozales del bajo Guadalquivir (círculo 1). Si observamos las imágenes de tres momentos del año, marzo, agosto y noviembre, observamos cómo la imagen de los arrozales lleva una secuencia contraria al resto de Andalucía. Curioso pero lógico, ya que es en verano cuando la planta del arroz alcanza su mayor esplendor, dando paso a la siega a partir de septiembre-octubre según venga el año. Después de la siembra se realiza el “fangeo”, ese “gradeo en agua” tan curioso que sirve para enterrar el pasto, que servirá de abono para la próxima campaña. A partir de aquí las tablas de arroz se dejan encharcadas de agua para evitar que se desarrolle vegetación alguna, así hasta la próxima siembra, con la que se irá regulando el nivel del agua según las necesidades. Y luego a esperar de nuevo el verano, que cuanto más caluroso mejor cosecha. En resumen, un ciclo vegetativo distinto al propio del clima mediterráneo en el que nos encontramos, gracias al suministro artificial de agua con el que mantenemos “contenta” a la planta de arroz.

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Pero los arrozales no son la única curiosidad, que el cálculo del índice NDVI nos presenta en Andalucía.

Campo de Dalias

Situado al sur de la provincia de Almería, fue objeto de un artículo por parte de una de nuestras lectoras en el mes de enero, bajo el título “El Ejido (Almería) y la Gran Muralla China”. Como es conocido, se trata de una enorme concentración de invernaderos, cuyos plásticos impiden que el sensor capte información de la actividad de la vegetación que se desarrolla bajo ellos. El resultado es una mancha marrón que permanece durante todo el año, con mayor o menor intensidad según el mes en que nos encontremos. Imagen

Sierra Nevada

He aquí una zona que también se tiñe de marrón durante todo el año, pero por razones bien distintas a las del campo de Dalías, y todo gracias a la acción del hombre en la zona almeriense, y a la no acción humana, por las condiciones tan extremas, en el caso de Sierra Nevada.

 La presencia de nieve durante gran parte del año impide la actividad de la vegetación, que resiste bajo la nieve el paso de los meses hasta que ésta se retira y puede desarrollarse. Eso sí, como puede, dado que la ausencia de suelo generoso y el resto de condiciones ecológicas adversas de la estación, hacen que la abundancia y porte de la vegetación no sean espléndidas. En conclusión, se observa la tonalidad marrón cuando hay nieve porque ésta cubre la vegetación y marrón cuando no hay nieve porque apenas se desarrolla.

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Acerca de ComunidadRediam

La Red de Información Ambiental de Andalucía (REDIAM), creada por Ley 7/2007, de 9 de julio, de Gestión Integrada de la Calidad Ambiental (GICA), tiene como objeto la integración de toda la información sobre el medio ambiente andaluz generada por todo tipo de centros productores de información ambiental en la Comunidad Autónoma.
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